Suscripciones
Contáctanos
La fórmula de la felicidad
El poder del adiós
¿Cómo pasar de querer controlar a soltar el control y vivir día a día?

¿Cuántas veces en la vida nos enfrentamos a la profunda realidad de una despedida, o de un simple adiós?
Uno de los retos más grandes en mi vida, puedo confesarles que ha sido la oportunidad de interpretar correctamente una despedida, en mis comportamientos solía hasta presentar síntomas físicos que impactaban mi salud por el simple hecho de pensar qué pasaría después de decir adiós a una situación o persona.
Dejaba de vivir el presente y me aferraba a tratar de adivinar el futuro. Qué iluso, si lo más incierto que tenemos es el futuro, querer anticiparme solo me generaba una tremenda ansiedad que me regalaba profundas dosis de tristeza y nostalgia, casi tocando la puerta de la depresión.
¿Cómo pasar de querer controlar a soltar el control y vivir día a día?
El primer paso es intentarlo y vivir el presente plenamente. En el camino de mi vida encontré que nunca vas a saber qué va a pasar con una despedida y adiós, si no lo intentas, si no lo dices, si no accionas tu vida o lo que realmente deseas.
Quizás, el miedo de no saber qué pasará se diluye con el solo hecho de tomar la decisión y enfrentar en el presente cada circunstancia que te toca vivir, encontrando el para qué me toca vivirlo.
Reflexionando mis experiencias de despedidas puedo afirmar que, al regular el nivel de incertidumbre, nos permite llegar a un punto donde aceptamos que nadie en este mundo está a salvo de vivir experiencias donde existe el reto de separarnos de algo o de alguien. Que hay momentos que nos presentan retos por circunstancias no deseadas, que nos conducen a tomar decisiones y decir adiós.
No podemos negar que esas vivencias nos llenan de dolor y tristeza, pero nosotros decidimos cómo queremos vivirlas hacia el futuro. Si permitimos que nos llene de miedos o retamos las fortalezas de la perseverancia, vitalidad, entusiasmo, vigor y energía.
Debemos estar conscientes de las emociones propias y las razones claras para trabajar la templanza. Algo que ayuda es transformar nuestro juicio de un adiós, es reconociendo que no significa un final, significa solo que debemos darle vuelta a la hoja para seguir escribiendo, no podemos escribir en una hoja donde ya escribimos otra historia.
Este es un pensamiento con toque esperanzador, que pone a prueba nuestra fuerza y, principalmente, el amarnos intensamente como la persona más importante en este mundo (yo auténtico).
Debo reconocer que muchas de las lecciones que comparto, las he aprendido a través de personas que han vivido la terrible experiencia de un diagnóstico de cáncer, que han sufrido la mutilación de un seno, de una matriz o un testículo, para salvar sus vidas, siendo testigo de un proceso totalmente transformador, donde el dolor lo han convertido en grandes lecciones de optimismo, que su lucha por sobrevivir está aferrada a dosis inimaginables de fe y esperanza, sensibilizándose para vivir en plenitud donde solo existe el aquí y el ahora, conteniendo el miedo al futuro y tomando decisiones, a través de las experiencias del día a día, con un enorme sentido de agradecimiento.
¿Dónde queda el reto de decirle adiós a un objeto o a una persona? Lo reflexionamos la próxima semana.
Crear nuestra propia fórmula es buscar los ingredientes que necesitamos para disfrutar el camino de la vida, estoy seguro que la comunidad de aprendizaje Oscar Garcia Coach, puede ayudarte.

Comentarios
 Para poder comentar, debes estar registrado.. es fácil y rápido
Suscribirse a nuestros contenidos
Nombre:
Dirección de correo:
MÁS VISITADO
 
MÁS COMENTADO
SEMANA
 
MES
 
SIEMPRE