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EDUCACIÓN
Regreso a clases: ciclo nuevo, actitud nueva
Enfrentar otro periodo escolar va más allá de comprar mochila, zapatos y cuadernos; la disposición del alumno determina su capacidad para aprender en la escuela

Cuando los más jóvenes de casa inician un nuevo ciclo escolar representa más que una etapa, es una pequeña fracción de su formación, de su vida y de su construcción como adultos. Es un momento de gran importancia.

Los padres siempre se preocupan por que cuenten con todo lo esencial para iniciar su aprendizaje: compran zapatos nuevos, uniformes, cuadernos, libros y demás elementos materiales que puedan ayudarlos en el colegio, pero, ¿qué tanto los preparan mentalmente y estimulan su entusiasmo por ir a la escuela?

Las nuevas generaciones nacieron en una era tecnológica que ha modificado los parámetros del “modus vivendi” y las relaciones personales. Ahora el Internet es una extensión del trabajo, amistad, familia y escuela, que ha repercutido negativamente en la dinámica de comunicación entre padres e hijos.

Los padres de familia siempre responsabilizan gran parte del éxito de la enseñanza al trabajo que desempeñan los profesores, a su habilidad para aplicar las mejores técnicas de pedagogía, de su ingenio para hacer que la materia sea atractiva, de su esfuerzo para buscar los materiales más adecuados, útiles y prácticos, y sobre todo, de su capacidad para motivar a sus alumnos. Pero, ¿el desempeño del maestro es suficiente para un buen aprovechamiento académico?

En este nuevo ciclo escolar es importante que los padres preparen mentalmente a los hijos y estimulen su entusiasmo por ir al a escuela, pues la actitud de los alumnos será básico para que aprendan y logren el éxito escolar.

Así lo señaló en un comunicado la empresa mexicana Sistema Eficaz de Actitud Innovación, cuyo fundador, Fernando Rosales Collignon, señala que la responsabilidad de fomentar una buena actitud, recae en los padres y la comunicación que tengan con sus hijos.

Según el modelo pedagógico constructivista, el sujeto que aprende debe ser el constructor, el creador, el productor de su propio aprendizaje y no un mero reproductor del conocimiento de otros. Sin embargo, no hay aprendizaje amplio, profundo y duradero sin la participación activa del que aprende.

Partiendo de lo anterior, aunque el maestro haga muy buen trabajo, si el alumno no asume la responsabilidad de su propio aprendizaje, solamente estará estudiando para pasar exámenes pero no estará construyendo ningún aprendizaje realmente significativo para su vida. Y la falta de aprendizaje significativo se refleja en los resultados académicos. 

Por más esfuerzo que realice el maestro, si los alumnos no tienen la actitud correcta, no solamente no aprovecharán los valiosos recursos que tienen a su alcance, sino que muy probablemente no experimentarán plenitud en las áreas emocional y social, por lo que estarán en riesgo de frustrar su desarrollo profesional.

En la prueba PISA realizada en 2012, los países latinoamericanos calificaron dentro del 25 por ciento de más bajo rendimiento entre los 65 países participantes. En México, el 41 por ciento de los profesionistas menores de 30 años está desempleado, mientras que 9 de cada 10 profesionistas no son contratados debido a que carecen de las competencias básicas, como la comunicación oral y escrita.

 

Factor de cambio

Es evidente que el sistema educativo de muchos de países latinoamericanos no está preparando a sus estudiantes como debería. Sin embargo, ¿cuánto de ese bajo rendimiento es responsabilidad directa del alumno? ¿Cabría la posibilidad de que ese bajo aprovechamiento se elevara si el estudiante tuviera ganas de aprender?

La actitud es lo que mostramos al exterior cuando tenemos una fuerte motivación interna que nos impulsa a lograr nuestras metas. Cuando un joven no está seguro de su propio potencial y no tiene un plan de vida, reflejará una actitud de inseguridad y apatía que le impedirá aprender independientemente de lo bueno que sea su maestro.

En cambio, cuando un alumno tiene una buena actitud, no necesita que nadie lo obligue porque ha asumido la responsabilidad de su propio aprendizaje y no espera pasivamente a que se le dé todo en la mano. Desde su interior surgen la iniciativa y el entusiasmo que lo llevan a investigar, a preguntar, a querer saber más y a aprovechar todos los recursos a su alcance y a producir los que le faltan.

Fernando Rosales Collignon, fundador de SEA, afirma que desarrollar la actitud de los alumnos es prioritario cuando se busca que logren el éxito académico y el aprovechamiento escolar.

“No es responsabilidad únicamente de las instituciones educativas (el éxito académico), también gran peso recae en los padres y su forma de comunicación con sus hijos”, asegura el experto en el desarrollo de la actitud.

Evitar reprender violentamente las malas notas o conductas, así como imponer gustos propios, son básicos para que los padres den libertad y confianza a los hijos, pues tienen que estudiar por gusto y no por miedo, añade.

En este artículo se enumeran algunas recomendaciones que pueden ser retomadas para estimular la buena actitud de los niños y jóvenes ahora que inicia el nuevo ciclo escolar.

 

 

5 consejos para preparar mentalmente a los niños y jóvenes para la escuela

 

1. No prohibir amistades

Prohibir amistades nace de una experiencia negativa que el niño o adolescente cuenta a sus padres; reaccionar radicalmente provocará deficiencia en la comunicación, confianza y miedo entre padres e hijos. lo óptimo es estar pendiente de sus amigos.

 

2. Apoyar su plan de vida

Muestra siempre interés en sus metas e inspiraciones por muy disparatadas que suenen; si su sueño es ser astronauta, apóyalo e involúcralo en temas que tengan que ver con ello (por ejemplo astronomía, física cuántica, ingeniería aerodinámica, etcétera). evita desestimar su aspiración con comentarios negativos.

 

3. Nunca imponer gustos propios

Por ejemplo, si como padre te gusta el idioma francés jamás debes imponer su enseñanza a tus hijos, es mejor preguntar y conocer sus propios gustos, darles la libertad de elegir la disciplina, carrera, idioma o materia que más les guste, en especial cuando se trata de actividades extraescolares.

 

4. Que estudien por gusto y no por miedo 

Evita reprender violentamente malas notas o conductas negativas en el medio escolar, no es una alternativa muy eficaz para impulsar el cambio de actitudes; lo mejor es hablarlo y darle la confianza para que exprese los motivos de su falla, así juntos podrán encontrar la solución para corregir y mejorar su desempeño escolar.

 

5. Mantener mente y cuerpo en equilibrio

Es importante nunca descuidar las obligaciones escolares, pero es necesario también complementarlo con actividades físicas que exploten sus habilidades y que realmente sirvan como un “relax” para ellos y no una obligación más. Para que realmente funcione de este modo, ellos deben ser libres de elegir dicha actividad.

TAGS: Educación Regreso a clases
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